El blog de Javier Rubio

Silencio: tu opinión al habla

Comentario de mi hermano Ignacio a mi artículo sobre la película Silencio

Respuesta de mi hermano, Ignacio Rubio LC, al artículo que escribí sobre la película de Silencio.

La vi hace dos semanas. Me ENCANTÓ. También me dejó con un deje extraño; como un “mal sabor de boca espiritual”. Viene muy bien de vez en cuando. Por supuesto, te hace reflexionar. MUY buena señal. Te deja muchas preguntas. Me encantan este tipo de películas.

He tardado un rato en reflexionar y ponerle nombre a las sensaciones que me ha provocado. Desde luego, la primera opinión que comparto es que deja más preguntas que respuestas… En segundo lugar, comparto la genialidad artística de fondo en cuanto a cine, drama, imagen y simbología.

Lo que no termino de ver claro en tu artículo es el tema del mensaje de fondo: creo que es totalmente lícito, válido y sensato hacer una crítica (también una crítica fuerte, mientras sea serena e inteligente) a la forma en que se trata el tema de la apostasía del P. Rodrigues. Hay un tema ético-religioso en el centro mismo de toda la historia y de todo el drama -tanto de la historia en general, como del personaje concreto-, que tú pareces apreciar en una parte de tu artículo, y devaluar en otro momento. Otro punto es que me parecería “poco sano”, “poco atinado”, y exageradamente fuera de lugar (¡por omisión!), que personas religiosas no opinasen al respecto. Que opinen con moderación e inteligencia. Pero, ¡por favor!, que opinen.  Y que, si opinan bien, por favor, se les escuche.

Que opinen con moderación e inteligencia. Pero, ¡por favor!, que opinen.  Y que, si opinan bien, por favor, se les escuche.

Comparto totalmente, que desacreditar la película irreflexivamente sería obtuso. Insisto: es una película de 10. Tiene el porte de un clásico, como tú dices. Pero esto no se contrapone con la posibilidad de descalificar la falta de claridad al proponer el tema de la apostasía. Me parece del todo válido. Tanto para la película, como para el libro; por muy católico y muy artista que  sea el autor.

Más aún, precisamente por eso ¡con mayor razón! Lo mismo se diga de nuestros queridos hermanos jesuitas consultores de la película. Su presencia en la lista de expertos detrás del proyecto, en sí no sólo no defiende la postura de la película, automáticamente… sino que hace aún más necesaria una valoración objetiva, que incluya el trasfondo ético-espiritual que estos “expertos” han sostenido.

Defender la figura del P. Rodrigues como ejemplo de un grado mayor de “discernimiento espiritual serio”; o comparar su apostasía formal  (contemporánea a una “presunta conservación interna de la fe”, que en la película aparece tan sólo evidenciada por una escena de confusión -la pequeña cruz en la mano del cadáver crematorio, que no aparece en el libro…-) con la aplicación del “tercer grado de humildad ignaciano”… me parece no sólo más insano, desatinado e ilícito que las críticas de algunos apologetas y moralistas… casi me atrevería a tildarlo, provocativamente, de “satánico”…

Pero esto no se contrapone con la posibilidad de descalificar la falta de claridad al proponer el tema de la apostasía.

Creo que estas son las sensaciones que me dejó esta magnífica película: turbación por el dolor humano y espiritual de los mártires, por la crueldad y cerrazón del corazón humano en los torturadores, por la debilidad de Kichichiro -con la que me siento profundamente identificado-; y sobre todo una compasión enorme por el sufrimiento y el proceso interior del P. Rodrigues… Si yo fuera pastor, no dudaría en criticar este aspecto de la película ante mis ovejas, llamándoles la atención sobre algo que no todas son capaces de ver por sí mismas.

No porque la película sea mala en sí. Sino por el relativismo imperante en la mentalidad de nuestra sociedad occidental, que no sabe distinguir muchas veces las dichosas escalas de grises. Y puede acabar llamando blanco a lo que es negro. Porque, aunque haya muchos tonos de gris… el blanco y el negro siguen existiendo. He ahí el problema, creo yo. Por eso, si hay alguna persona religiosa prudente e inteligente que quiera opinar sobre el tema para traer claridad en medio de nuestra borrasca relativista: ¡adelante, por favor!

La oportunidad nos la han puesto Endo y Scorsese en bandeja de plata, con una producción fabulosa, que toca el alma y te despierta muchísimas preguntas. Su mérito no lo puede enterrar una crítica facilona y superficial. Y en mi opinión, una crítica a los temas más controvertidos y profundos que sea adecuada y veraz, no hace más que seguir ennobleciéndola.

Leave A Reply

Your email address will not be published.