El blog de Javier Rubio

El Calvario de la Iglesia Católica y la absolución del Padre Román

La misión de la Iglesia Católica pasa por la cruz

Tomada de elconfidencial.com

“Las cosas malas de la Iglesia Católica”.

Soy católico. Las cosas malas que suceden en la Iglesia o contra la Iglesia me duelen como parte que soy de la misma. Por la debilidad de mi condición humana muchas  veces no soy capaz de ver su grandeza y me fijo más en esas cosas malas. Por eso hablo ahora del caso del Padre Román.

La Iglesia católica es la institución más antigua del mundo, forjadora de la cultura occidental. Ha tenido en su seno a grandísimas personas, casi diría que a casi todas las grandes personas antes de la llegada del protestantismo, en el que se consintió de forma unívoca el nefasto casamiento de púlpito y trono. También ha tenido entre sus filas a grandes pecadores, cuyas grandes faltas nunca han devaluado la grandeza de la fe, la esperanza y la caridad predicadas por la Iglesia.

¿Por qué entonces este aparente esfuerzo concentrado en demeritar a la Iglesia, que sigue siendo la principal fuente de caridad internacional? ¿Por qué ese empecinamiento a veces enfermizo en evaluar con lupa a sacerdotes, obispos, catequistas…? Parece que la pederastia es el mal congénito en los pastores de la Iglesia, cuando las estadísticas dicen algo bien distinto. No voy quiero parecer conspiranoico, pero pongámonos el cinturón porque el viaje es bastante interesante…

Algunos datos relevantes… estadísticas de la Iglesia Católica.

Al poner en Google.com “casos de pederastia 2016” en la primera página el 100% de los resultados se refiere a sacerdotes de la Iglesia Católica. Lo mismo sucede con la segunda página, la tercera, y no sé si la cuarta porque no lo seguí buscando.

En la Iglesia católica existen alrededor de 400.000 sacerdotes y religiosos en todo el mundo.

Hasta 2010 (fecha de la que recabo estos datos) el Vaticano había recogido 3.000 denuncias de abusos desde el año 2000. En el arco de una década, 3.000 denuncias.

De esas 3.000 denuncias sólo un 20% presentó algún tipo de prueba que pudiera bastar para abrir un proceso serio. Es decir, 600. ¡Ojo! El Vaticano admitió y analizó 3.000 casos, independientemente de la ausencia de indicios serios. Esto significa que se abrió un expediente penal eclesiástico incluso en los 2.400 casos en los que no se abrió un expediente penal civil.

De esos 600 casos, sólo la mitad, 300 terminaron condenados por un tribunal civil por pedofilia. Demasiados: la realidad es tristísima. Más cuando se trata de personas llamadas a una vida de santidad y de celibato. Pero estamos hablando del 0.075% de los sacerdotes en todo el mundo. La falacia del todo por la parte se vuelve más y más ridícula.

Cito la conclusión de un artículo de gaceta.es sobre el tema: “Concretemos aún más: 54 condenas en 42 años en Estados Unidos; 94 casos sospechosos en Alemania de un total de 210.000 en todo el país desde 1995, etc”.

Algunos datos relevantes… la pederastia en el mundo.

Bien, como informaba navarraconfidencial.com en un artículo, en 2010 Gran Bretaña tenía un registro de pederastas de 30.000 personas. En España cada año… CADA AÑO se notifican alrededor de 30.000 actos de pederastia.

En Estados Unidos en 2012 se denunciaron 62.939 y se cree que sólo se denuncia el 30% de los casos. Como informa la página de la organización Facts and Statistics. Más o menos 1.8 millones de adolescentes al año. Uno de cada seis chicos y una de cada cuatro niñas.

Por supuesto, no contamos con cifras oficiales de países de África, Oriente próximo, medio o lejano, Asia… para poner los pelos de punta.

Estas cifras asombran. Es una realidad muy triste, multiplicada exponencialmente por las facilidades del internet.

Volviendo al caso de la Iglesia Católica, llama la atención que mucho menos del 1% de los casos de pederastia (los casos de sacerdotes y religiosos católicos), concentren más del 99% de la atención mediática. Un verdadero Calvario para la Iglesia: porque por más pequeño que sea el porcentaje siempre será demasiado. Creo que la Iglesia está haciendo todo lo posible en este sentido, por más que los medios de comunicación digan lo contrario: mucho más que cualquier otra institución internacional. Pero también es un Calvario por la persecución constante a la que se ve sometida, incluso por casos del pasado, de personas ya fallecidas. Persecución del todo por una parte.

Sobre todo porque la Iglesia se ha responsabilizado -incluso en situaciones en que esa responsabilidad era más que dudosa- y siempre, siempre, siempre ha pedido perdón y ha hecho lo posible por reparar el daño cometido.

El caso de moda: el Padre Román.

Así llega el caso del Padre Román. Acusación que llevaba a rastras al 7% del clero granadino y a su obispo, Javier Martínez. Una persona cuyo nombre ha sido ensuciado y vilipendiado. Un caso considerado de “gran relevancia” por el medio el diario.es, con un artículo de tan marcada manipulación periodística y tal desconocimiento que merece ponerse de ejemplo de estudio.

En fin, el Padre Román imputado y en la cárcel, diez sacerdotes bajo sospecha (el llamado “clan romanones”), diez detenidos, linchamiento social y mediático, alejamiento del ministerio eclesiástico, el nombre ensuciado, etc. Al fin: considerado inocente por unanimidad (con el favor del mismo fiscal) en un juicio en el que el acusado lleva todas las de perder. El denunciante imputado de “conducta desleal” y condenado a pagar las costas del juicio. El resumen de europapress.es, de elmundo.es (que no es sospechoso de clericalismo) y de abc.es son el telón de fondo del Calvario de un hombre que parece ser inocente.

Digo “parece ser” porque, al contrario de los tribunales civiles, los tribunales eclesiásticos continúan con la investigación. Lo que confirma el interés y genuino compromiso de la Iglesia vilipendiada con la verdad. Deseo la inocencia del Padre Román, la presumo, pero esperaré a la última palabra.

El Calvario sigue.

El Calvario no ha terminado: injuria que algo queda. Y no es el único caso conocido… aunque la dinámica si lo es: denuncia = linchamiento mediático, absolución = pie de página de periódico conservador. Al menos este caso, por el bombo y el platillo con el que se ha seguido, no ha quedado atrapado en el silencio.

Un testimonio que me anima como católico a redescubrir el sacrificio de Jesucristo en la cruz por mis pecados y los de toda la humanidad. También -ahora que llega el jueves santo- pidamos por los sacerdotes de la Iglesia Católica para que sean lo que deben ser: santos pastores en medio de un mundo confundido.

Leave A Reply

Your email address will not be published.