El blog de Javier Rubio

Grit: la perseverancia se pone de moda

Hace unos días me compartieron un vídeo de Ted Talks titulado: “Grit, the power of passion and perseverance“. En este vídeo la doctora Angela Lee Duckworth muestra cómo después de larguísimos estudios estadísticos durante varios años llegaron a una interesantísima conclusión: el éxito escolar tiene más que ver con la constancia que con el coeficiente intelectual.

Lo explica fenomenal. No he encontrado el vídeo en castellano, pero no puedo dejar de compartirlo en inglés.

He aquí el vídeo (propiedad de TED):

Lo de increíble descubrimiento tiene algo de ironía… Lo que pasa es que en el siglo XXI nos encanta descubrir cosas que están más que descubiertas. La ética y la antropología aristotélicas trabajan con ese mismo dato desde hace más de XXIV siglos (sin estadísticas, eso sí).

El texto literal de la hermosa Ética a Nicómaco:

Parece también que no son todos unos los que eligen las cosas mejores y los que las creen ser tales, sino que algunos hay que juzgan bien de ellas, y por su vicio eligen lo que no les cumple. (Ética a Nicómaco, libro 3, capítulo 2).

Traducido a nuestro idioma: puedes ser muy listo, que si no pones lo mejor de tu parte en cuanto se refiere a voluntad, virtud y constancia, estás destinado al fracaso. Un coeficiente intelectual elevado no dibuja el plano de una casa, ni construye el edificio, ni siquiera es capaz de diseñarlo, si no está formado en años de trabajo y esfuerzo, si no coge papel y lápiz y se dispone a equivocarse muchas veces.

De hecho uno de los mayores problemas de hoy en día, una marca que los sociólogos descubren, por ejemplo en la generación de “millenials” es su tendencia a saltar de flor en flor, a buscar experiencias novedosas, y a hastiarse con lo repetitivo, lo que exige constancia, una motivación y una capacidad de creatividad y de auto-reinvención que estamos perdiendo poco a poco.

Nos hacemos cada vez más “líquidos” -que diría el recién fallecido Bauman- menos “sólidos”, menos “consistentes”… Nos falta GRIT.

La palabra Grit tiene una historia bastante descriptiva: proviene del antiguo noruego “grjot“, que significa roca, piedra. De ahí pasó al antiguo anglo como “greot“: arena, grava, tierra. Siempre con la connotación de dureza, de firmeza. Otra palabra de la misma raíz es, de hecho “to grind“, cuya mejor traducción al castellano sería “moler”.

La dureza de una empresa, de un proyecto, puede proceder de dos fuentes principales: del esfuerzo que supone como tal (levantar un peso superior al de costumbre, por ejemplo) o por la larga duración que implica. Un trabajo puede ser fácil, pero en cuanto aparecen las sombras de la rutina, cuando desaparecen los brillos de la novedad, cuando el objetivo aparece más y más lejano, entonces se vuelve casi insoportable.

Dicen que es lo que les pasa a muchos después de las vacaciones de Navidad: empiezan a ir al gimnasio para bajar esos kilitos de más, pero el porcentaje de los que perseveran más allá del primer mes es muy bajo.

Y esa es, sin embargo, la clave del éxito, según la doctora Angela Lee, según Aristóteles y según Santo Tomás de Aquino. Me encanta la definición que éste último hace de “perseverancia”:

La perseverancia es una virtud especial, cuyo objeto es soportar tanto cuanto sea necesario la larga duración de una obra buena difícil (Suma Teológica, II-IIae, c.137, a.1).

La constancia es parecida, pero no exactamente igual:

La virtud de la perseverancia lo que propiamente hace es que el hombre permanezca en el bien a pesar y en contra de la dificultad que proviene de la larga duración del acto; en cambio, la constancia hace que permanezca firme en lo mismo contra la dificultad proveniente de todos los otros impedimentos externos (Suma Teológica, II-IIae, c.137, a.3).

En otro artículo más adelante analizaré el mecanismo que permite elevar un acto para que pueda justificar tanta perseverancia y tanta constancia.

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