El blog de Javier Rubio

Una medicina ancestral contra los atascos

El viernes pasado no fue mi día, pero en la peor situación pude darle la vuelta a la tortilla, gracias a un remedio mexicano. Y recuerdo con claridad el momento de la trasformación.

Iba con retraso -que siempre me pone de malas-, estaba parado en un atasco en mitad de la M-40 y en la radio no había más que música de segunda división y noticias deprimentes.

Para colmo de males: hacía frío y el cielo estaba oscuro -con ese gris sucio-, por la mañana había perdido mucho tiempo y estaba acumulando pendientes. Y, encima, ese atasco…

Recordé entonces una práctica que había “inventado” (copiado y personalizado, como la mayoría de los inventos), cuando vivía en México D.F. Allí los atascos son de órdago, especialmente si eres lo suficientemente insensato como para aventurarte en el Periférico en hora punta.

Las reglas del juego eran sencillas. En primer lugar, busca la primera letra de la matrícula del coche que tienes delante. Una “G”… Bien.

En segundo lugar, el color del coche que tienes detrás. Azul oscuro. De acuerdo.

A partir de ahí imagínate algo completamente ajeno a tu situación actual que empiece por la letra “G”. Cualquier cosa: de tu hogar, de tu trabajo, de un mundo de fantasía… Lo que sea. No tienes que darte demasiada prisa… tienes todo el tiempo del mundo.

Un geranio… Por ejemplo.

Ahora imagínate una situación, un paisaje, una atmósfera, un cuadro que sea del color del coche de atrás. Azul oscuro puede ser un cielo al anochecer… o puede ser un lago o una piscina entre sombras… Algo sombrío que tiene que ver con el cielo o con el agua. Puede ser también una habitación, o un vestido, o incluso la pantalla de un ordenador, la carcasa de un móvil o la camiseta de un equipo de fútbol.

Ya tienes los ingredientes, ahora sólo falta la chispa que hace que todo tenga sentido, que se llene de vida y de diversión. La creatividad.

Porque el geranio es, en realidad el proyecto de un científico que ha logrado sintetizar una cura contra una extraña enfermedad llamada “Avatarium”. A las víctimas de ese extraño virus se les deforma poco a poco la cara y la piel empieza a adquirir un tono azulón. En los pétalos de ese geranio se encuentra el secreto biológico para contrarrestar la enfermedad.

Por supuesto, la Empresa Blue International Corp. -que está detrás de Volkswagen, Facebook, Samsung y demás- quiere robar el geranio para poder comerciar con la cura a la pandemia. Atacan al científico en su casa pero éste le da a su hija el geranio para que escape y logra ganar algo de tiempo. Al científico lo matan -es triste, pero no se pueden arriesgar a que la competencia lo capture para hacer una nueva vacuna-. La hija escapa con el geranio y va a casa de su novio. Éste, comprendiendo la situación, coge las llaves del coche -azul, por supuesto- y viaja a la casa de verano de su mejor amigo, que está junto a un lago…

Y así seguí.

Cuando cogí mi salida, el tiempo parecía haber volado. Estaba tranquilo, satisfecho, incluso contento… (la historia acaba bien).

Esa creatividad…

Leave A Reply

Your email address will not be published.